ENTREVISTA • LEARNING CENTER

UNA TARDE CON... CARLA GASIC

La Ingeniería del Rostro y el Arte de la otra Identidad


 

Hay artistas que maquillan y hay artistas que reescriben la anatomía. Carla Gasic pertenece a este segundo grupo, siendo la arquitecta de algunas de las transformaciones más impactantes de la última década. Su nombre está indisolublemente ligado a la capacidad de asombro; es la mente técnica que permite que un solo hombre, Stefan Kramer, habite decenas de identidades con una veracidad que roza lo imposible.

Pero el universo de Carla se expande mucho más allá del set. A través de la Escuela Gasic Monaco, ha sistematizado el caos creativo de los efectos especiales para formar a nuevos talentos, mientras lidera proyectos de identidad visual tan potentes como "El Rey del Ring". Carla entiende que una buena caracterización no es la que se nota, sino la que permite que el alma del intérprete brille a través de la silicona. Hoy conversamos con ella sobre la logística de lo invisible, la evolución de los materiales y qué significa ser la guardiana de la identidad en la era del hiperrealismo visual.

 


01

LA METAMORFOSIS CONSTANTE: EL "FACTOR KRAMER"

Carla, trabajar con Stefan Kramer implica un nivel de exigencia único: las prótesis no solo deben ser realistas, sino funcionales para el humor y la gesticulación extrema. ¿Cómo has evolucionado la técnica de los moldes y los materiales para que la caracterización no limite la expresión facial, sino que se convierta en una segunda piel para el imitador?

- Carla: Trabajar con Stefan Kramer implica entender que la caracterización no es sólo un ejercicio técnico, sino una herramienta al servicio de la interpretación.

Hay dos factores que siempre determinan el enfoque: el presupuesto disponible y el objetivo de la caracterización. En este caso, trabajamos con un artista que crea desde la contingencia, lo que implica tiempos de producción muy acotados y una capacidad de reacción inmediata. Por lo tanto, no buscamos la perfección hiperrealista en términos tradicionales, sino un maquillaje efectista, que en una primera lectura genere impacto y sea completamente funcional en cámara y en escena.

En ese contexto, la evolución técnica ha sido clave. Hemos transitado desde siliconas más rígidas a siliconas mucho más flexibles, que permiten acompañar el movimiento del rostro en lugar de bloquearlo. Pero más allá del material, lo fundamental es el proceso previo: antes de diseñar cualquier prótesis, Stefan me envía videos interpretando el personaje. Eso me permite analizar su gestualidad, entender dónde ocurre la tensión muscular y cuáles son los movimientos que definen la identidad del personaje.

A partir de eso, el diseño deja de ser estático. La prótesis se piensa estratégicamente para no interferir en esos puntos clave de expresión, sino integrarse a ellos. Ahí es donde la caracterización realmente funciona: cuando no se impone sobre el rostro, sino que se convierte en una segunda piel.

Como maquilladores, eso nos obliga a tener un conocimiento profundo de la anatomía facial —no solo de la forma, sino del movimiento de los músculos bajo la piel para poder acompañar ese gesto y potenciarlo, no limitarlo.

Finalmente, el éxito no está solo en lo realista que se vea el personaje en una foto fija, sino en cómo vive, se mueve y comunica en escena. Ahí es donde la técnica, el material y la interpretación se encuentran.

 

Has realizado infinidad de personajes con él. ¿Cuál ha sido el desafío anatómico más complejo que has tenido que resolver para transformar una estructura ósea conocida en alguien diametralmente opuesto en tiempo récord?

- Carla: Uno de los mayores desafíos ha sido, sin duda, cuando la transformación no es solo facial, sino estructural, es decir, cuando hay que modificar la percepción completa del cuerpo y la cabeza en conjunto.

Un caso muy claro fue trabajar la caracterización de Don Francisco. Ahí el reto no estaba únicamente en el rostro, sino en construir un personaje con una volumetría completamente distinta, con una estructura corporal y craneal muy alejada de la de Stefan Kramer.

Eso implicó desarrollar una prótesis completa de cuello, tanto en la zona frontal como posterior, para generar continuidad entre la cabeza y un cuerpo mucho más robusto. No se trataba solo de “parecerse”, sino de que la transformación tuviera coherencia desde todos los ángulos.

El proceso parte al revés de lo habitual: primero se construye el cuerpo, entendiendo proporciones, peso visual y volumen, y luego se diseña la cabeza para que dialogue con esa nueva estructura. Es un ejercicio de equilibrio constante, donde cualquier desajuste rompe la ilusión.

Y en ese tipo de trabajos, por más técnica y planificación que exista, siempre hay un punto en que todo se pone a prueba en conjunto. Ahí es donde solo queda confiar en el proceso… y esperar que cada pieza encaje como fue pensada.



"personajes que existen por sí mismos"

 

 



02

LA ESCUELA DEL REALISMO: "MI NOMBRE ES"

En programas como "Mi Nombre Es", el volumen de trabajo es masivo y el estándar debe ser de concurso. ¿Cómo se diseña un sistema de caracterización que permita elevar a un civil a la categoría de icono musical, manteniendo la calidad de cine en un formato televisivo de ritmo frenético?

- Carla: El desafío no es solo técnico, sino también sistémico. El volumen de trabajo es alto, los tiempos son acotados y el estándar debe estar a la altura de un concurso televisivo, donde cada detalle está expuesto.

La clave para lograrlo está en construir un equipo altamente especializado, donde cada profesional cumple un rol específico dentro del proceso. Trabajamos en serie: el talento pasa por distintas estaciones —piel, estructura, pelo, detalles— y cada especialista ejecuta su parte con precisión. Mi rol ahí es supervisar el armado completo, asegurando coherencia y calidad, para luego intervenir en los detalles finales que terminan de elevar el resultado.

Pero más allá de la logística, el sistema se sostiene en algo fundamental: la observación. Trabajamos siempre con referencias fotográficas del personaje, que nos permiten analizar proporciones, sombras, volúmenes y particularidades del rostro.

El proceso de construcción del maquillaje se aborda casi como un método técnico: trabajamos por cuadrículas, dividiendo el rostro en zonas para facilitar la lectura y ejecución. Es una forma de ordenar la información visual y no perderse en el conjunto.

En la práctica, es como operar un escáner: se trabaja desde la frente hacia abajo, leyendo el rostro por capas —estructura ósea, musculatura, piel— y replicando esas características de manera progresiva. Esto permite sistematizar el trabajo sin perder precisión, incluso en un entorno de alta velocidad.

Finalmente, lo que permite elevar a una persona común a la categoría de ícono no es solo el parecido, sino la consistencia del sistema: equipo, método y dirección trabajando en conjunto para lograr un resultado que funcione en cámara, en movimiento y bajo presión.

 

¿Qué importancia le das a la psicología del color y a la textura de la piel cuando el objetivo no es crear un monstruo, sino un ser humano que todos conocemos y que será juzgado por millones de espectadores?

- Carla: La psicología del color y la textura de la piel son absolutamente centrales cuando no estás creando un personaje fantástico, sino un ser humano reconocible, que además será observado con lupa por millones de personas.

Y ahí es donde, para mí, empieza la parte más interesante del trabajo: entender el cuerpo humano en capas.

El color nunca lo abordo desde la superficie. Comienza desde “debajo de la piel”, entendiendo que es la sangre la que finalmente determina gran parte del tono que percibimos. Por eso, mi primer gesto siempre está en la gama rojo–rosada, construyendo una base viva, orgánica. Desde ahí, empiezo a desarrollar el color en función del tono de piel del personaje a interpretar, considerando algo clave: ninguna piel es uniforme. El rostro está lleno de variaciones:

  • zonas más vascularizadas
  • áreas más opacas o amarillentas
  • sombras naturales que construyen identidad

Entonces, más que aplicar color, se trata de leerlo y reconstruirlo. A esto se suma la textura, que es lo que finalmente hace que todo sea creíble en cámara. Puedes tener un color correcto, pero si la piel no respira, no vive, no se mueve de forma natural, el resultado se cae. Por eso hay un principio que guía todo mi trabajo, y que repito constantemente:

Estructura, Volumen y Textura. En ese orden. Primero entiendo la estructura ósea, luego construyo el volumen —luces y sombras que dan forma— y finalmente trabajo la textura, que es lo que termina de integrar todo y llevarlo a un nivel real. Ahí es donde la caracterización deja de ser maquillaje… y se convierte en una piel creíble.

 

 

"El Rey del Ring" by Rodrigo Sepúlveda Urzúa / Marko Zaror and Fiorella Bottaioli Foto: Nelson Nuñez ©Mas al Sur




03

GASIC MONACO: FORMANDO LA PRÓXIMA ÉLITE

Con la Escuela Gasic Monaco has creado un refugio para la técnica pura. ¿Cuál es el pilar fundamental que intentas transmitir a tus alumnos sobre la ética del trabajo y la paciencia necesaria para dominar la escultura y la aplicación de prótesis en 2026?

- Carla: En Estudio Gasic Mónaco, el foco no está solo en enseñar técnica, sino en crear una forma de pensar y habitar el oficio.

Lo primero es transmitir la pasión y el respeto profundo por la profesión. Entender la belleza de crear algo con tus propias manos y las infinitas posibilidades que eso abre. Poder construir lo que imaginas —llevar una idea desde lo abstracto a una forma tridimensional real— es algo profundamente fascinante. Esa capacidad de transformar una fantasía en materia es, en sí misma, el motor.

Pero esa pasión necesita dirección. Y ahí entra un segundo pilar fundamental: comprender que el maquillaje, especialmente en áreas como la caracterización y las prótesis, es un arte colectivo. No se trata de un gesto individual, sino de un trabajo en equipo donde cada rol suma para construir un resultado común. Aprender a integrarse, a observar al otro y a trabajar en función del conjunto es parte esencial de la formación.

También hay algo clave que siempre recalco: la paciencia como herramienta creativa. La pasión por lo que haces es lo que te permite estar horas sentado construyendo un detalle, afinando una textura, repitiendo un proceso hasta que funcione. No hay atajos reales en este oficio.

Y ahí es donde aparece la metodología: el trabajo debe ser entendido como una coreografía organizada, que se repite una y otra vez hasta volverse natural. Enseño orden, limpieza en la ejecución y una disciplina que no limita la creatividad, sino que la sostiene.

Porque finalmente, dominar la técnica no es solo saber hacer, sino saber cómo sostener ese hacer en el tiempo con consistencia y criterio.

 


"aprender a mirar."

 

¿Cómo ha cambiado tu propia visión del oficio al tener que desglosarlo para enseñarlo a otros? ¿Hay algún "secreto de taller" que antes guardabas y que ahora consideras vital compartir para que la industria siga creciendo?

- Carla: Desglosar el oficio para enseñarlo ha sido, en realidad, una forma de volver a aprenderlo. Te obliga a cuestionar lo que dabas por hecho, a ponerle palabras a procesos que antes eran intuitivos y a entender que muchas veces trabajamos desde la experiencia acumulada más que desde fórmulas exactas. Y ahí aparece algo que para mí es clave: no hay secretos. O al menos, no en el sentido tradicional. Más allá de ciertas técnicas o materiales, el maquillaje es un arte en constante movimiento. Lo que funciona en un rostro puede no funcionar en otro, y por eso no existen recetas rígidas. Cada cara es un territorio nuevo.

De hecho, yo misma sigo aprendiendo con cada personaje. Y eso es algo que no se puede enseñar desde la teoría; se tiene que vivir en la práctica, enfrentando errores, ajustando decisiones y encontrando soluciones en tiempo real.

Por eso, más que entregar “respuestas”, lo que busco transmitir es una forma de enfrentar el oficio:

  • creatividad frente al problema
  • capacidad de adaptación
  • disposición al ensayo y error

El hecho mismo de querer educar implica abrir el conocimiento. Si uno guarda información, limita el crecimiento del entorno. En mi caso, lo hago porque creo profundamente en que la industria en Chile y en Latinoamérica tiene que seguir desarrollándose, elevando su estándar y generando comunidad.

Y algo muy importante: estar geográficamente lejos de los grandes centros no puede ser una excusa. Hoy más que nunca, el conocimiento se comparte, se construye y se expande. Entonces, si hay un “secreto de taller”, es este: no buscar fórmulas, sino aprender a pensar, observar y resolver.

Eso es lo que realmente hace crecer a un artista… y a una industria completa.

 

 


04

VISIÓN PROPIA: "EL REY DEL RING"

Tu proyecto "El Rey del Ring" muestra una faceta estética muy potente. ¿Cómo abordas el diseño de personajes en un contexto de lucha y épica, donde el maquillaje debe resistir el contacto físico, el sudor y el movimiento brusco sin perder su impacto visual?

- Carla: En parte esto se conecta con lo que mencionábamos antes: la experiencia en este tipo de relatos es clave, porque probablemente es uno de los contextos más desafiantes para el maquillaje.

Estás dentro de un ring, donde los actores están completamente concentrados en la coreografía de la pelea, y tú estás ahí, en medio de esa dinámica, retocando en tiempo real: el sudor, la sangre en la boca, las marcas de los golpes… todo debe verse fresco, vivo y coherente con la acción. En ese sentido, te transformas casi en parte de la coreografía.

Pero hay una capa adicional que es fundamental: el diseño debe estar pensado desde el inicio para resistir. No se trata solo de cómo se ve el maquillaje, sino de cómo evoluciona durante la escena. La sangre, por ejemplo, no puede verse decorativa; tiene que tener peso, desplazamiento, reacción al contacto. Lo mismo con el sudor, que no es solo brillo, sino una herramienta narrativa que habla del esfuerzo, del desgaste físico.

Entonces trabajas con productos y técnicas que te permitan construir un maquillaje dinámico, que soporte fricción, movimiento y repetición de tomas, sin perder impacto visual.

Es un trabajo muy exigente en set, porque requiere atención constante, lectura de la acción y una capacidad de reacción inmediata. Pero también es profundamente interesante, porque el maquillaje deja de ser estático y pasa a ser parte activa del relato.

 

En este proyecto vemos una fusión de carácter y fuerza. ¿Qué buscas comunicar a través de las texturas y el diseño de estos "guerreros" que no hayamos visto en tus trabajos de ficción o televisión tradicional

- Carla: Principalmente, en cine lo que buscamos es verdad. Que el espectador se identifique con los personajes, que les crea y que pueda entrar en la historia sin que el maquillaje se interponga como artificio.

En este proyecto, más que construir “guerreros” desde un lugar épico o estilizado, lo que me interesa es generar un mundo visual coherente, austero y honesto. Evitar lo pretencioso. Que cada decisión estética parezca venir desde el propio personaje, no desde el diseño impuesto. Que sientas que ellos mismos eligen cómo verse, cómo se peinan, cómo habitan su cuerpo.

La textura juega un rol fundamental ahí. Busco pieles reales, vividas, con historia. Cabellos que no están “perfectos”, sino que responden a su contexto, a su desgaste, a su rutina. Es una construcción mucho más sutil, donde el detalle no está en lo evidente, sino en lo creíble.

A diferencia de otros trabajos más ligados a la televisión o a la ficción más marcada, acá hay una intención de bajar el gesto, de contener, de dejar espacio para que el personaje respire. No se trata de mostrar el maquillaje, sino de que desaparezca dentro del relato.

Finalmente, lo que busco comunicar es eso: personajes que existen por sí mismos, no personajes diseñados para ser vistos.

 

 

 



"donde el maquillaje deja de ser ejecución y se transforma en lenguaje"

 

 

"El Rey del Ring" by Rodrigo Sepúlveda Urzúa / Fiorella Bottaioli Foto: Nelson Nuñez ©Mas al Sur



05

EL MANIFIESTO TÉCNICO EN 2026

Con la llegada de cámaras con resoluciones impensables hace años, ¿qué materiales han pasado a ser obsoletos en tu kit y cuáles son hoy tus innegociables para que una unión de prótesis sea absolutamente invisible bajo luces de estudio?

- Carla: La llegada de cámaras con resoluciones cada vez más exigentes ha cambiado completamente la forma en que trabajamos. Hoy, todo se ve. Cada borde, cada textura mal integrada, cada exceso de producto queda expuesto.

En ese contexto, hay materiales que han quedado atrás. Las prótesis de silicona dura, así como las de látex o espuma látex, han pasado a ser prácticamente obsoletas para trabajos de alta definición, porque no acompañan el movimiento natural del rostro y tienden a evidenciarse en cámara.

El gran cambio ha sido la incorporación de siliconas mucho más flexibles, que permiten que la prótesis se comporte como una segunda piel, adaptándose a la gestualidad sin quebrar la ilusión.

Pero no es solo el material de la prótesis, sino cómo se integra. Ahí entran mis innegociables:
los maquillajes al alcohol, que permiten trabajar capas traslúcidas y construir color desde la profundidad, imitando realmente cómo funciona la piel. Uso constantemente paletas al alcohol, glazing gels y maquillaje para aerógrafo en base alcohol, porque logran esa cualidad de transparencia que la cámara exige.

En cuanto a terminaciones, me apoyo mucho en texturas cremosas específicas, como Radiant Creamy Concealer de NARS, que aportan ese brillo natural y controlado que devuelve vida a la piel sin sobrecargarla.

Evito en gran medida los productos en polvo, porque tienden a aplanar y evidenciar textura en alta definición. Prefiero trabajar con productos en crema, pero con mucha moderación, entendiendo que menos es más cuando se trata de realismo.

Finalmente, lograr una unión invisible no depende de un solo producto, sino de una suma de decisiones:
material correcto, técnica precisa y una lectura muy fina de la piel real. Ahí es donde la prótesis deja de verse… y empieza a sentirse parte del rostro.

 

Carla, después de haber transformado a tantas personas... ¿qué es lo que más te sigue fascinando del rostro humano y qué consejo le darías a un joven novel que mira con asombro tu trayectoria y quiere empezar su propio camino en los FX?

- Carla: Lo que más me sigue fascinando del rostro humano no es solo su complejidad, sino su capacidad de contar historias sin palabras. Cada rostro es único no sólo por su estructura, sino por todo lo que ha vivido: el tiempo, el clima, las emociones… todo deja una huella.

Más que analizarlo desde lo técnico —que por supuesto es fundamental— hoy me interesa cómo esos detalles construyen identidad. Cómo una mínima variación en textura o color puede cambiar completamente la percepción de un personaje. Ahí es donde el maquillaje deja de ser ejecución y se transforma en lenguaje.

Y en ese sentido, lo que hacemos no es sólo transformar rostros, sino interpretarlos.

A alguien que está comenzando, le diría que no se obsesione con llegar rápido a un resultado, sino con aprender a mirar. La diferencia entre un buen maquillaje y uno realmente potente está en la observación.

Que se permita equivocarse, probar, insistir. Este es un oficio que se construye con tiempo, con repetición y con mucha honestidad frente al propio proceso.

Y, sobre todo, que no pierda el disfrute. Porque más allá del resultado final, lo que realmente te forma es el camino.



"todo deja una huella"

 

"El Rey del Ring" by Rodrigo Sepúlveda Urzúa / Benjamín Vicuña ©Mas al Sur

 

 

Entrar en el mundo de Carla Gasic es entender que la caracterización es una disciplina de resistencia y precisión quirúrgica. Su capacidad para transitar entre el humor, el espectáculo televisivo y la formación académica la convierte en una figura indispensable para comprender hacia dónde va el arte de la imagen en este 2026.

Carla no solo cambia rostros; cambia nuestra percepción de lo que es posible lograr con talento, silicona y una observación obsesiva de la realidad.

Gracias, Carla, por abrirnos las puertas de tu laboratorio de identidades y por recordarnos que, detrás de cada gran personaje, hay un artista que supo ver lo que nadie más veía.

Visita su escuela en:

www.estudiogasicmonaco.cl

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Te invitamos a seguir explorando el impecable trabajo de Carla en sus proyectos a través de sus redes sociales instagram y EstudioGasic y su  Imdb.
Nos vemos en el próximo rodaje Makeup Artist. 

 

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